El Umbral · Acompañamiento en duelo y transición

Hay momentos donde algo en la vida se desarma y no sabés quién sos ahora.

No todo se resuelve entendiendo.
Algunas cosas necesitan ser atravesadas con el cuerpo y la presencia.

El Umbral

El punto donde algo ya no es, pero lo nuevo todavía no tiene forma.

Ese lugar que la mayoría atraviesa empujándose a "estar bien" antes de tiempo, sin darse el espacio para cerrar de verdad.

El Umbral es un espacio de acompañamiento para momentos de duelo, cierre y transición. No se viene a arreglar nada. Se viene a recuperar la capacidad de sostener lo que estás viviendo sin perderte en el intento.

No todo lo que duele necesita resolverse rápido.
A veces necesita ser sostenido.

Punto de Transformación

El Umbral es parte de Punto de Transformación, un ecosistema que acompaña procesos humanos reales desde el cuerpo, la presencia y la comunidad. No busca optimizarte ni prometerte una versión mejorada. Busca hacer que lo que estás viviendo sea más habitable.

Los duelos que nadie valida

Hay pérdidas sin funeral.

La sociedad valida ciertos duelos. Lo que no tiene nombre visible —una identidad que cambió, un rol que terminó, una vida que se imaginó y no fue— se carga en soledad, como si no contara. El Umbral existe precisamente para eso.

La identidad que ya no sos

Cuando algo fundamental en quien creías ser se transforma y no sabés cómo nombrarlo ni a quién contárselo.

El fin de un ciclo que "ya pasó"

Una relación, un trabajo, una etapa. Por fuera ya cerró. Por adentro algo sigue sin acomodarse y no sabés por qué.

La vida imaginada que no fue

El futuro que se planificó y no ocurrió. El dolor del camino no tomado, de la versión que no llegó a ser.

El colapso sin diagnóstico claro

Agotamiento profundo, desregulación, sensación de no reconocerse. Sin una causa "suficientemente grande" para explicarlo.

La pérdida que nadie entiende

Cuando las personas alrededor ya "siguieron adelante" y vos sentís que algo en vos todavía no pudo.

La transición que descoloca

Un cambio importante que debería sentirse bien, pero que por dentro genera más desorientación que alegría.

No hay pérdida demasiado pequeña para merecer espacio.
Si lo sentís, ya cuenta.

Para quién es

Este espacio es para vos si

  • Atravesás un duelo por una persona, una etapa o una versión de tu identidad que ya no existe.
  • Sentís que algo cambió adentro y no sabés bien quién sos ahora.
  • Cerrás un ciclo y algo no termina de acomodarse, aunque por fuera ya "pasó".
  • Te pesa que te digan "seguí adelante" cuando lo que necesitás es pausa.
  • Tuviste una ruptura, una pérdida o un cambio fuerte que te dejó sin piso.
  • La mente ya entendió todo, pero el cuerpo sigue en el mismo lugar.
  • No buscás una sanación rápida, sino transitar con verdad lo que te pasa.

No hace falta que todo se vea caótico por fuera.
Lo que se vive adentro ya es suficiente razón para venir.

En sesión

Qué pasa adentro

No es una charla para contar lo que pasó. Es una experiencia guiada para aterrizar en lo que todavía está vivo en el cuerpo.

La mayoría llega con la cabeza a mil, analizando lo que pasó, buscando entender. En sesión se trabaja para salir de ese loop y recuperar suelo. No porque pensar esté mal, sino porque el cuerpo necesita su propio tiempo para procesar.
Cuando atravesás algo intenso, el sistema nervioso queda en modo alerta sostenida. No es debilidad ni drama: es biología. En sesión se trabaja para que esa activación baje y puedas estar presente sin que la intensidad te trague.
Hay una diferencia entre cerrar y cortar. Se trabaja para que el cierre sea real, sin borrarlo ni apurarlo. Sin la presión de "ya tenés que estar bien" ni la de "ya tenés que renacer". El duelo tiene su propio tiempo.
No se sale con un plan ni con respuestas. Se sale con algo más concreto: una sensación de suelo, un hilo de claridad, una mayor capacidad de sostenerse cuando todo se satura. Eso que el cuerpo ya sabía pero no encontraba cómo acceder.
Formatos

Dos formas de atravesar

Individual

90 minutos · Presencial o virtual

Un espacio íntimo y profundo para ir al ritmo exacto que necesités. Con contención directa, sin exposición. Ideal si estás en un momento sensible o necesitás ordenar antes de moverte hacia afuera.

Grupal

90 — 120 min · Cupo limitado

Presencia compartida donde el grupo también regula. Te das cuenta que no sos la única persona atravesando algo así, y eso baja la carga de cargar con todo en soledad.

Cada encuentro es autónomo. No hay proceso obligatorio ni compromiso de continuidad.

Lo que puede aparecer

Después de una sesión

Más liviandad interna y menos ruido mental.
Más presencia en el cuerpo, menos espiral.
Más claridad sobre qué es tuyo y qué no.
Más capacidad de sostener lo que estás viviendo.
Poder estar en el "entre" sin apurar el cierre.
Un hilo para volver a vos cuando todo se satura.

A veces no cambia lo que pasó.
Cambia cómo se habita.

Si algo en tu vida se está cerrando, no tenés que atravesarlo en soledad.

No hace falta tener todo claro para escribir. Contame en una frase qué estás atravesando y buscamos el espacio que más te sostiene ahora.

Agendá una sesión
Antes de escribirme

Preguntas frecuentes

No es ninguno de los dos. Es un espacio experiencial de acompañamiento. No se analiza la historia ni se dan herramientas de coaching. Se trabaja con presencia, cuerpo y regulación para que lo que está pasando pueda ser sostenido, no resuelto.
No. En grupal no hay presión de participar con la voz. En individual, podés hablar lo que podás o quieras. El espacio no depende de que expliqués todo perfecto. Yo guío y sostengo el proceso.
No. El umbral no aparece solo en crisis visibles. Aparece también en cambios, cierres, transiciones, y en momentos donde algo adentro se mueve aunque por fuera todo "esté bien". Si lo sentís, ya es suficiente razón.
Individual si necesitás intimidad, contención directa o aterrizar primero. Grupal si querés sostén compartido y regularte en presencia de otros. También se pueden combinar. Si no sabés, me escribís y lo pensamos juntas.
No. Cada encuentro es autónomo y completo en sí mismo. No necesitás comprometerte con nada más allá de la sesión que agendás. Si querés volver, se vuelve. Si no, también está bien.
Eso no es un problema, es parte del proceso. El ritmo se ajusta a lo que podés sostener en ese momento. Si algo se intensifica, se regula. No se abandona. No hay manera incorrecta de llegar.
Daniela — Punto de Transformación
Quién soy

Daniela

Daniela · Nana BC

Soy enfermera paliativista. Trabajé años acompañando procesos de pérdida y muerte. Ahí aprendí lo que significa estar presente frente a lo irreversible sin invadir, sin apurar, sin pretender que el dolor tiene solución rápida.

Estar ahí me arrojó a buscar otras formas de acompañar y decidí formarme como facilitadora de meditación, en PNL, coaching transformacional y reiki. Pero precisamente ese camino me cambió tanto que entendí que lo que sostiene este espacio no viene principalmente de los títulos.

Entre 2023 y 2025 atravesé mi propio colapso: separación, crisis económica, aislamiento prolongado, desregulación severa del sistema nervioso. Aprendí con el cuerpo, no con la mente, la diferencia entre entender lo que te pasa y poder realmente sostenerlo. Entendí, acompañándome a mí misma, cómo se transitan las muertes propias, aun cuando muchas fueron simbólicas.

Eso me enseñó algo que ninguna formación da: que la mente puede haberlo analizado todo, y aun así el cuerpo seguir en el mismo lugar. Que el aislamiento desregula aunque uno crea que necesita silencio. Que la presencia de otra persona regulada es lo que realmente devuelve suelo. Que nos urge conocer y regular nuestro cuerpo, y crear comunidad consciente para acompañarnos.

El Umbral nace de esa integración. De mi camino, de las herramientas que fui construyendo, del duelo vivido, y de cómo entendí lo que significaba volver a mí para poder acompañar desde ahí.